¿Cuántas veces has escuchado que trabajar las redes sociales es fácil?
¡Nosotros lo hemos escuchado un montón de veces! Sin embargo, en incontables ocasiones, muchas personas fracasan o se rinden al ver que no es tan fácil como creían. No te estamos diciendo que será fácil como comer pastel, pero tampoco será como construir un cohete con palillos para dientes que tenga que llevar a la humanidad al espacio.
El éxito que tienen tus redes es proporcional al esfuerzo que pones de tu parte. Seguramente, has de preguntar ahora “¿Qué pasa si a pesar de mi esfuerzo y dedicación aún no logro el reconocimiento que deseo en las redes?”. En este caso, si estás teniendo problemas con el crecimiento de tus redes, probablemente se deba a que estás cometiendo uno de estos errores en el manejo de las mismas.
¡Tranquilo, nosotros cuidamos tu espalda! Por eso, hoy te traemos cinco errores comunes en redes sociales que seguramente has cometido sin darte cuenta y como puedes evitarlos. ¡Anota!
- No tienes una estrategia establecida
No existen palabras para hacer énfasis en lo importante que es tener una estrategia de contenido para tu marca. Existen muchísimas compañías que están en redes sociales solo por estar, puesto que puedes revisar sus perfiles y notar que su contenido no suma valor al usuario, no genera interacción o pasa sin pena ni gloria por la vista de los internautas.
Por esto, es importantísimo que crees una estrategia de contenido. Para esto, tendrás que analizar a quién quieres dirigirte (tu público), en que redes se encuentran, quien es tu competencia y cómo se encuentra el mercado. Esto te permitirá crear un estrategia que te ayudará a cumplir con los objetivos que te traces.
Piensa en la estrategia como si fuera el aceite con el que haces el arroz. Sin el aceite el arroz se pega y duras mucho tiempo en quitarlo de la olla. Lo mismo pasará con tus redes, sin la estrategia te tomara años si no es que toda una vida, en lograr que despegue tu marca e incluso es posible que nunca despegue ¿Quisieras correr ese riesgo? ¿No? Entonces ¿Qué esperas para empezar a planificar tu estrategia de contenidos?
- No conoces a tu audiencia
Si no tienes una estrategia de contenido, este es un error encadenado al anterior. Analizar y conocer a tu audiencia, te permitirá conectar con ella y crear contenido que no solo sea referente a tu marca si no a temas que estén relacionados a la misma y que sean de interés para tu público. De igual forma, sabrás que tipo de lenguaje y humor, puedes aplicar con ellos.
Por otro lado, si tienes una estrategia de contenidos y no estás llegando a tu público, deberías volver a analizar a qué audiencia te diriges, el lenguaje que utilizan, las redes y que prefieren ver y seguir en redes. Recuerda que conociendo a quienes te quieres dirigir hace más fácil que puedas conectar con ellos.
- Estas en todas las redes sociales
Otro error súper común es querer estar en todas las redes sociales que existen, incluso en aquellas que no son tan conocidas. ¿Recuerdas que hace unos segundos te dijimos que es muy importante conocer a tu público? Bueno, cuando conoces a quienes te diriges, sabes las plataformas que prefieren. Es decir, que redes utilizan y cuáles no.
De nada te sirve estar en LinkedIn si tu público pasa su tiempo en Pinterest o Instagram, entonces ¿Por qué abrir una cuenta en una red donde no está tu audiencia?
Cada red social tiene su función, por lo tanto, sus objetivos son diferentes y en consecuencia se dirigen a públicos diferentes. Antes de seleccionar una red social, pregúntate donde están las personas a las que quieres dirigirte, investiga y analiza y a partir de las conclusiones a las que llegues ¡Elige la red social que mejor vaya con tu marca!
- ¿Compartes mucho o compartes poco?
Cada red social tiene reglas no escritas sobre cuánto contenido deberías subir al día para no hartar al público. Si eres de los que comparten 20 posts al día, las personas se cansarán y en el peor de los casos, creerán que eres spam y como resultado, dejarán de seguir tú marca. Por otro lado, si eres de los que publica un solo post a la semana, tu audiencia se olvidará de ti más rápido de lo que canta un gallo.
El truco es mantener un equilibrio en la cantidad de publicaciones que realices, ni tanto como 20 al día ni tan poco como 1 a la semana. Por ejemplo, en Instagram, el número mínimo de publicaciones al día es una y el máximo cuatro posts. ¡Eso sí! En esta red social debes de publicar por lo menos seis de los siete días de la semana.
- La calidad y diversidad de tu contenido es baja
Por último, pero no menos importante, tu contenido debe de tener la mejor calidad y diversidad. Cuando hablamos de calidad, no solo nos referimos a que la foto que compartas no se vea pixelada o que la sacaste de una cámara de tránsito, sino que si compartes fotos con texto o infografías, el contenido esté bien redactado y que la información en dicho post esté filtrada. Además tu publicación debe de contar con los principios de diseño para que sea un éxito.
Por otra parte, cuando hablamos de diversidad, nos referimos a que no solo compartas un tipo de contenido a.k.a (also know as o conocido también como, ¡Ya te sabes una nueva jerga del internet!) fotos, intenta siempre intercalar tu contenido. Si hoy publicas una foto, mañana publica un vídeo y al día siguiente un juego o concurso. Esto mantendrá a tu audiencia en expectativa sobre lo que publicarás y estará más atenta a lo que subas.
¡No te estreses! Realiza un análisis de tu marca e identifica que errores estás cometiendo para que puedas empezar arreglarlos. Recuerda que crecer en redes sociales toma su tiempo, debes de ser paciente y consistente en tus esfuerzos ¡Y verás cómo poco a poco vas creciendo en redes!
Si no sabes qué estás haciendo mal aún después de haber leído este post, ponte en contacto con nosotros, ¡Te ayudaremos a mejorar tu marca!



